De nuevo, el tema, que nos ocupa es la religión.
RELIGIÓN VS. RENAULT
Magdalena
Lázaro
Pilatos
La campaña de tres anuncios de Renault promociona el nuevo Clio2 para Argentina en 2002, llevada a cabo por la agencia Argulla&Baccetti.
Bajo el eslogan “Grande por dentro” Renault dio pie a un debate que planteaba la correcta utilización de imágenes de Jesús y de algunos pasajes bíblicos y sus respectivos protagonistas, como María Magdalena, Lázaro o Pilatos, utilizados para cada uno de los tres comerciales.
Entre estas voces disidentes se encuentra la de la Fundación Argentina del Mañana que, además de demandar la cancelación, manifestó sobre dicha campaña que es “una burda mezcla de lo sagrado y lo mercantil”. A su vez, monseñor José Maria Arancedo, obispo de Mar de Plata y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social, también ha criticado el uso de las imágenes de Jesús con fines comerciales. Pero a pesar de esto, no todo el sector ecleciástico desaprueba esta campaña: el cura Julio Grassi, presidente de la Fundación Felices los Niños, afirmó en una publicación del diario Clarín que “muestra a un Jesús encarnado en este tiempo, muy tierno y comprensivo, que está trasmitiendo un mensaje de perdón y de cambio. Me resulta mucho más ofensivo cuando un comercial muestra a una mujer como un bien de uso y nadie dice nada”. Finalmente, y según un documento vaticano del año 1977 sobre Ética Publicitaria, La Iglesia permite el uso de imágenes y temas religiosos para campañas publicitarias mientras sea “con buen gusto y de modo aceptable”, de manera que se ha permitido la continuidad de esta campaña sin peligro de cancelación.
Curiosa paradoja. La iglesia se echa las manos a la cabeza por hacer negocio con la figura de Cristo, ¿no les recuerda a algo?
Dejando de lado el absurdo enfermizo del clero, iré directamente al anuncio en cuestión. No sólo diré que el anuncio no es malo, sino todo lo contrario. El guión trabajado y, en mi opinión, muy bien adaptado a nuestros tiempos y acompañado por una iluminación y tomas cien por cien cinematográficas, dan a éste una gran fuerza. A mi juicio, cumple todos los aspectos de una buena campaña, efecto sorpresa, efecto terminación, fuerza en la historia…
Tal vez, si debiéramos dudar de algo, sería si el Cristo de hoy en día se movería por nuestro maltrecho mundo sobre un Clio amarillo o, peor aún, si este nuevo Jesús nos encandilaría con su meloso acento argentino.
Por: Javier G. Celay el 24 Diciembre, 2007
a las 1:02 pm
Me parecen unos anuncios estupendos. No sólo no se utiliza la imagen de Jesús, sino que se le presenta con todas sus virtudes en pleno siglo XXI. Se mantiene fiel al Evangelio con un aspecto actual y, eso sí, con un utilitario.
Por: Reyes el 30 Diciembre, 2007
a las 1:18 pm